El 6 de septiembre de 1522 Juan Sebastián Elcano completó la primera vuelta al mundo, regresando con tan solo unos pocos hombres de los que habían partido 3 años antes. Por eso, hoy se conmemora que hace 500 años la expedición Magallanes-Elcano completó la circunnavegación del planeta (Weltumsegelung) y en el País Vasco se celebra el Día de Elcano.
El 20 de septiembre de 1519 salieron de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) cinco naves capitaneadas por el navegante portugués Fernando de Magallanes. Salieron casi 250 hombres de los que volvieron solo 18, entre los fallecidos estaba el propio Magallanes, quien murió en 1521 en una batalla contra una tribu local en una isla de lo que más tarde sería conocido como Filipinas. A partir de allí siguieron dos barcos: la nao Trinidad y la nao Victoria. Y llegó finalmente solo la nao Victoria capitaneada por el marino vasco Juan Sebastián Elcano.
¿Por qué dieron la vuelta al mundo?
Desde mediados del siglo XV Europa buscaba rutas comerciales por todos los mares. La expansión del Imperio otomano (das Osmanische Reich) desde la toma de Constantinopla en 1453 dificultaba cada vez más llegar a Oriente por las rutas terrestres tradicionales. Por eso, tanto Portugal como la Corona de Castilla financiaron diversas expediciones marítimas. Así llegaron, por ejemplo, al «descubrimiento» (Entdeckung) de América en 1492. Desde entonces se intuía (vorahnen) que había más tierras desconocidas para los europeos por explorar. Los intrumentos de navegación, el diseño de los barcos y la cartografía habían avanzado, y la motivación por descubrir riquezas en tierras lejanas crecía. En ese contexto debemos situar la expedición de Magallanes.
Magallanes quería llegar a «las Molucas» o Islas de las Especias (hoy Indonesia) por el Oeste, en lugar de bordear (entlanggehen) los puertos comerciales que los portugueses habían establecido en África. Sin embargo, el rey de Portugal rechazó financiar la expedición quizá porque ya tenía la ruta bordeando África o tal vez porque desconfió de las distancias calculadas por Magallanes. Por ello, decide llevar su propuesta al reino vecino. Y así, la expedición, con un coste de ocho millones de maravedíes (lo que hoy serían 1,5 millones de euros), fue finalmente financiada por la Corona de Castilla, la familia Haro (una familia de comerciantes de Burgos) y los Fugger (una familia de banqueros alemanes).
En la expedición hubo roces, enfretamientos y hasta un motín (Meuterei) cuando bordeaban la Patagonia argentina en abril de 1520. El motín terminó con la pena capital (Todesstrafe) para los capitanes amotinados y casi con otros 40 miembros implicados (a los que finalmente Magallanes perdonó la vida). Esto resintió la relación con la tripulación. Al enfrentarse al invierno, llegaron a plantearse si volver a España o seguir, y se decidieron por la segunda opción. Pero Esteban Gómez, piloto de una de las naves, sabía que quedaban alimentos solo para tres meses y decide desertar y dar la vuelta. El resto de la expedición continúa y a finales de noviembre de 1520 atraviesa lo que hoy se conoce como Estrecho de Magallanes (Magellanstraße).
Navegar por el Pacífico
Quizás Magallanes también se hubiera dado la vuelta, si hubiera sabido el enorme océano que tenían por delante. Pasaron tres meses de desesperación, hambre, sed y escorbuto. Perdieron a una veintena de hombres hasta que pudieron llegar a la isla de Guam para aprovisionarse. Y la tripulación empezó a sospechar que Magallanes se había perdido. Pero los historiadores piensan que simplemente ya no tenía tanta prisa por llegar a las Molucas, y que quería hacer méritos ante el rey y conseguir más señoríos en los territorios que iba encontrando.
De este modo, Magallanes quiso forjar una alianza con un cacique cebú (de una isla filipina) y derrotar a un cacique enemigo. Pensó que sería una pequeña escaramuza (Scharmützel) pero subestimaron al cacique Lapu Lapu que lo esperó con 1500 hombres y en la batalla murió Magallanes. Las tres naves se quedaban sin líder.

Lamentablemente para la expedición, la muerte de Magallanes no sería la última. Una semana más tarde, el cacique con el que inicialmente iban a aliarse, Humabón, organiza una cena homenaje a los principales mandos de la expedición. Da sus condolencias y les entrega regalos, acto que al parecer sería la señal para una emboscada (Hinterhalt). 26 altos cargos son asesinados, se libraron los que llegaron a tiempo a las naves y los que se habían quedado en los barcos por problemas de salud, como fue el caso de Elcano.
Expedición descabezada
La expedición, ya sin jefes y habiendo perdido a numerosos hombres, navega sin rumbo al mando de Carvalho y Gonzalo Gómez de Espinosa, pasando con cautela por diferentes islas hasta llegar a Borneo. En las nuevas tierras, el sultán de Brunei los acoge y les permite comerciar. Pero las buenas relaciones duran poco, porque el desconfiado Carvalho abre fuego contra un grupo de embarcaciones entre las que se encuentran algunos hijos del sultán, por lo que deben abandonar rápidamente la exquisita Borneo, sin muertos pero dejando tres prisioneros.
Desde la muerte de Magallanes, se suceden varios cambios de mando hasta que Juan Sebastián Elcano se impone por su experiencia y sentido común. Unos meses más tarde dos naves llegan a Tidore (¡por fin una isla del archipiélago de las Molucas!), la primera productora de clavo (Nelken) del mundo. Tidore los recibe muy bien. Su sultán, Almansur, ya había estado antes haciendo negocios con árabes y otros comerciantes extranjeros. Sabe cómo funciona el mercado. Se cierran los acuerdos necesarios y comienza a almacenarse el clavo para cargar los dos barcos españoles. Pero deben abandonar la isla antes de que los descubran los portugueses. Con tanto peso, la nave Trinidad tiene problemas estructurales y no puede zarpar (auslaufen). Se queda allí para ser reparada y salir más tarde. Aunque en realidad nunca regresaría.
La nave Victoria, en cambio, salió pero tomando una ruta arriesgada: navegar por aguas portuguesas, por el Océano Índico en lugar del Pacífico, algo que el rey de España quería evitar para no entrar en conflicto con Portugal. Sin embargo, era la ruta más segura y Elcano y sus hombres deciden regresar por allí. Tras un periplo (Umschiffung) en el que pasan por otras islas, por fin tocan nuevamente Sanlúcar de Barrameda el 6 de septiembre de 1522. Extenuados (erschöpft) und diezmados acababan de conseguir una hazaña en la navegación: dar la primera vuelta al mundo.






¡Muy interesante!
¡Muchas gracias, Andrea!